Refugio XLII –  ¡Fiesta!

Refugio XLII – ¡Fiesta!

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La calle era un hervidero. El olor a garrapiñadas se colaba por el interior de las casas. En una esquina de la plaza, eran los churros los que aromaban el ambiente. Los puestos de mercadillo también estaban presentes. En la plaza ya estaba montado el escenario del grupo que actuaría en la verbena.

Julia, llamó con nerviosismo a la puerta de su vecina de enfrente. Cuando Hala abrió la puerta, no pudo por menos de llevarse las manos a la boca y… ¡ohhhh!

Ghada que la escuchó, se acercó y también exclamó… ¡ohhhh! Julia las miraba expectante con la pregunta en su rostro.

¿Le gustará a Ahmad? Ghada la tomó de una mano y le hizo dar un giro completo. Ya lo creo que le gustará. Estás preciosa.

¿No dices nada Hala?  Ghada lo ha dicho estás preciosa.

Julia abrazó a  Hala. La idea de dejarme el vestido para que lo pusiera en la fiesta, salió de ti, así que gracias.

Hala, su hija Ghada y Julia, eran muy buenas amigas. Desde que hacía años, habían llegado huyendo de la guerra de su país, habían encontrado en Julia y en su madre un gran apoyo y éstas a su vez, habían recibido un trato exquisito de sus vecinos refugiados.

Y el amor, ese duende hacedor de vida, había fraguado entre Julia y el refugiado Ahmad.

Hoy todos estaban de fiesta. En el barrio se celebraba la tradicional verbena y Julia quiso darle una sorpresa a Ahmad, vistiendo un atuendo propio del país de su enamorado. A Ahmad se le escaparon las lágrimas cuando la vio. Vio en ella en unos segundos a todas las mujeres de su vida que habían desaparecido por culpa de la pasión equivocada que lleva a los hombres a matarse indiscriminadamente.

Mordida existencial: La vida a veces, busca recovecos buenos donde reposar la calma. Al fin y al cabo todos somos de carne y hueso, todos como decían muy acertadamente los romanos: “memento mori”, por eso hay que celebrar cada día el seguir en la brecha y aprovechar la fiesta para bailar con y por la vida.

Estas palabras vienen a cuento porque en Veguellina de Órbigo estamos de fiesta, y justo cuando acabe la fiesta, comenzará “Luna de cortos” el festival de cortometrajes que no te puedes perder. Ven a disfrutar con nosotros cada fin de semana.                                         

 Manuela Bodas Puente – Veguellina de Órbigo.

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