El Real Madrid se coronó y de que manera. Si nos dicen hace unos años de que el conjunto de la Castellana doblegaría al Barcelona de esta manera, nos hubiésemos reído a carcajada limpia, pero la realidad es que sucedió.

 

Con un Asensio estelar, el equipo dirigido por Zinedine Zidane impuso la ley de la temporada pasada. Arrasó, literalmente, a un equipo sin ideas, sin fútbol y sin respuesta ante la invasión futbolística que se le vino encima. La baja de Neymar se notó demasiado, ya no en el campo, sino en el aspecto anímico. El vacío es enorme para un conjunto que ya carecía de ese brillo en el juego el año anterior. La MSN solucionaba los problemas, ahora ya no.

 

MARCO ASENSIO

A la nueva zurda de oro del fútbol mundial me permito dedicarle un apartado especial. 3,5 millones de euros costó en su momento. Sí, créanselo. En un mercado inflado y a punto de reventar, este fue un oasis. Nunca mejor puede llegar esta comparación. En un desierto carente de talento, en el que se pagan millonadas por cualquier medianía que en otros tiempos jugarían en el Murcia o en el Real Oviedo (con todos los respetos), las palmeras y el agua brillaron en el horizonte madridista y consiguieron asaltar ese lugar que sabían que a medio plazo, les saldría rentable. Solito ha conseguido hacer olvidar a James en un abrir y cerrar de ojos y hacer que todo el mundo se cuestione, por fin, la BBC. Ante la inoperancia en muchas ocasiones de Benzema y las continuas lesiones de Gareth Bale, Asensio reclama un puesto en el equipo y en su país. La zurda de oro ha aparecido para quedarse, para llegar a lo más alto del fútbol mundial.

De merienda

Marco se merendó al Barcelona. Dos golazos pusieron la guinda al pastel de la Supercopa, pero no sólo es eso. Domina los tiempos con la pelota, corre más rápido con ella que sin ella, avanza dejando atrás rivales sin dejar rastro. Se volvió imparable.

Un buzón sin abrir

El 5-1 global refleja la diferencia actual entre ambos equipos. Hasta Piqué lo reconoció después de la final. El nuevo ciclo parece estar en marcha. Zidane ha conseguido que el Madrid parezca imparable. En la vuelta en el Santiago Bernabéu, sino pisa el freno, podría haber sido escandaloso el marcador final. Tuvo al Barça sometido a su causa, a su merced. La liga empieza ya y el Madrid está dispuesto a defender con uñas, dientes, y fútbol su campeonato.

 

Juan Lorenzana Prieto @juanlp91

Fotos: Federico Titone @fedetitone 

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