Una historia de brujas

Una historia de brujas

 

La última frontera

La última frontera

Escucha nuestro Podcast aquí:

https://www.ivoox.com/01-la-ultima-frontera-la-brujeria-audios-mp3_rf_12898300_1.html?autoplay=true

————————————————–

Desde que Prometeo nos diera el fuego de los dioses, el hombre siempre ha buscado iluminar las zonas más lejanas y oscuras del Universo. Desde aquellos lejanos días en las cavernas de la civilización, siempre hemos buscado ampliar nuestro conocimiento, siempre hemos querido llegar más lejos, más alto, más profundo y como seres limitados que somos nos gusta soñar con llegar a un punto en el que alcancemos el punto final, la última frontera, el último objetivo a superar.

Nuestro programa pretende dar luz a la última frontera de la humanidad, que somos nosotros mismos, el miedo a despegarnos del miedo, el miedo a sentir confianza y orgullo de lo que hemos conseguido hasta ahora. Abordaremos temas conflictivos, temas misteriosos, temas de muchos tipos pero siempre intentando resaltar más las luces que las oscuridades, porque al final de un viaje siempre queda más luz que oscuridad, al final de un viaje siempre hay más incógnitas despejadas que al principio, o al menos esa es nuestra postura o creencia.

PRIMERA PARADA

Feminidad y brujería, representación del poder de la creación

            La mujer siempre se ha caracterizado, desde los orígenes de la humanidad, por poseer un poder inigualable, el de la creación. Ha sido el ser humano quien, mediante la imaginación, percibió en el resto de las potencias de la naturaleza una similitud, cuando se observaba el crecimiento de una semilla plantada en la tierra, o cuando se observaba al ave femenino cuidar de los huevos a punto de eclosionar.

644037367

Cuando todavía no había intervenido el varón en su afán de conquistar el espacio y el tiempo, la mujer se maravillaba de su poder creador, la humanidad se maravillaba de cómo la feminidad llenaba un mundo vacío e inerte con nueva vida.

A lo largo y ancho del mundo surgieron deidades que representan esa fascinación por lo femenino, desde lo más sencillo, como la Venus de Willendorg, estatuilla cuya creación se estima entre el 24.000 y el 22.000 a.C, hasta nuestra actual Virgen María del Cristianismo. Tenemos toda una serie de iconos femeninos que demuestran que siempre nos ha acompañado la mujer como elemento de la naturaleza muchas veces ligado con lo mágico, con poderes misteriosos, como misterioso debía resultar al hombre primitivo ver nacer un ser humano de una mujer.

Hágase una idea de cuán universal es el elemento femenino en la psique humana; la diosa Áditi según textos de la India (mediados del II milenio a.C) como madre de todos los dioses y representante de la Tierra como diosa madre, en la mitología griega tenemos a Cibeles, Gea y Rea entre otras como representantes de ese aspecto de diosa madre, en Roma estaba la Magna Mater, de origen anatólico que arraigó en Roma desde el siglo III a.C.brujeria

También es digno mencionar casos de nuestra península, como se da en la mitología vasca donde se halla una diosa llamada Amalur o traducido “Madre Tierra” como personificación de toda la naturaleza que domina todos los personajes mitológicos teniendo una relación especial con la Tierra.

En general es extendido en todo el mundo la idea de la mujer ligada a la vida y en la actualidad disfrutamos de esta misma veneración de forma criptográfica en la Virgen María del Cristianismo, la cual se ha convertido en la Madre de Dios, un ser cuya trascendencia fue tal que se le ha llegado a atribuir la “Asunción”, es decir, la subida al reino de Dios sin probar la muerte.

Lo que en un tiempo no eran sino ritos religiosos normales, con el tiempo se fueron haciendo marginales, y al irse diferenciando lo que eran ritos religiosos de lo que hacían las mujeres, fue adquiriendo un matiz, que en nuestra lengua ha dado el término brujería, comúnmente asociado a prácticas femeninas. Esta discriminación sufrió su mayor auge con el éxito del Cristianismo, secta del Judaísmo, que ponía un Dios masculino como único creador sin origen anterior al mismo, y cuyo cuerpo sacerdotal solo estaba constituido por hombres, de tal manera que el poder de Dios solo fluía a través del varón, siendo la mujer un mero accesorio para el bienestar y la realización del varón. En estas circunstancias, cuando surgían prácticas “mágicas” entre las mujeres, tradicionalmente se asociaron a entidades contrarias a Dios, al Diablo.

En este punto la brujería obtuvo la connotación más negativa de la historia siendo objeto de persecución en Occidente a través de la Inquisición.

Al comienzo del Medioevo, Clodoveo I, rey de los francos del año 481 al año 511, promulgó la llamada Lex Sálica condenando a las brujas a pagar fuertes multas. Y en lo que respecta a Carlomagno, su código de leyes establecido entre los años 780 a 782, contemplaba la prisión para los adeptos a la brujería. La información sobre las prácticas reales de la brujería es poco fiable ya que viene de la mano de ejecutores y procesos inquisitoriales en los que las brujas solo confesaban lo necesario para dejar de sufrir las torturas.

venus-de-willendorf2Lo que sí es claro es que la brujería es la pervivencia de las tradiciones pre-cristianas, y tiene tal arraigo que ni aún la propia Iglesia Católica pudo erradicarlo de su propio culto ya que la Virgen María consiguió una devoción, que aunque el Vaticano niega que sea adoración ya que esta solo se debe a Dios, tiene una magnitud tan grande o mayor que la del propio Cristo ya que posee miles de representaciones, Virgen del Carmen, del Pilar, Blanca, etc.

Como consecuencia del monopolio de la cultura ejercido por la Iglesia, se llegó a confundir alquimia o protociencia con brujería, y para construir el camino de la persecución se señaló a la brujería con el Satanismo, apego al enemigo del pueblo que creaba pestes y desgracias cotidianas.

Pasados los siglos y con el nacimiento de las sociedades democráticas y con la globalización como elemento demoledor y a la vez libertador, muchas de las antiguas concepciones de las brujas fueron cayendo poco a poco. Con el desencanto y desafección que la población empezó a experimentar hacia el Cristianismo, se empezó a buscar de nuevo poderes antiguos que nunca nos habían abandonado y, prácticas como la lectura del horóscopo a través de las estrellas o a través de los posos de café, se convirtieron en asiduas incluso en nuestro país en nuestros días, convirtiendo a la bruja más en un objeto lúdico que en un objeto de desprecio.

La cultura de la información ha hecho que se creara una marea agotadora de ejemplos de falsas brujas que solo hacían negocio con sus prácticas haciendo indistinguibles las verdaderas de las  meras estafadoras, haciendo difícil encontrar practicantes de antiguos ritos precristianos frente a las prácticas neopaganas que solo mezclan un poco de todo para atraer público.

¿Será que la brujería definitivamente desapareció bajo el auspicio patriarcal o que más bien sigue oculta desconfiando de la sociedad que le rodea?

Compartir