La crisis de los gusanitos

La crisis de los gusanitos

El hecho de la presencia de algunas larvas en los platos de sopa de estrellas en algunos comedores escolares en Castilla y León, el conocimiento del cambio de modelo en el sistema de licitación del concesionario del servicio y el delicado estado de credibilidad actual de la clase política, ha originado un crisis sin precedentes por un asunto que sólo solo ocasionó una molestia -discutible porque a los niños pudo parecerles hasta gracioso- y que en diferentes circunstancias podría haber pasado casi desapercibido y resuelto con una simple disculpa.

Así están las cosas de calientes, que se apreten el cinturón los políticos y con un poco de suerte, para las próximas elecciones, hay plazas vacantes de candidatos y nos deshacemos del derecho de pernada de los partidos.

Hay que decir, en justicia, que estas larvas del insecto conocido como gorgojo y popular entre nosotros desde hace muchos años, crece y se desarrolla comiendo el gluten de cereales y legumbres y para que no exista hay que fumigarlos o utilizar técnicas en los molinos para destruir sus huevos, no transmiten enfermedades -que se conozca- y su presencia en un producto cocinado, aunque es inocua, solo causa repugnancia cuando no hay hambre.

Como nos hemos acostumbrado a vivir en un mundo ausente de riesgos, nos hemos olvidado de lo que comían nuestros abuelos, no tenemos interés alguno en conocer los alimentos y su procedencia y además exigimos que los políticos nos protejan de todo o nos sobresaltamos a la mínima.

Bien es cierto que con la actual normativa en la mano, la empresa de catering, el  proveedor de la sopa y el servicio del propio colegio, han cometido un fallo de control simultaneo, y lo que le preocupa a los Servicios Oficiales de Control -Inspección de Sanidad, que inspecciona todos los centros alimentarios, incluidos los colegios, a pesar de que algunos lo cuestionen, porque lo desconocen, es que estos fallos de control, se corrijan, porque de repetirse con otro peligro, podríamos estar hablando de graves lesiones o fallecimientos. Decir únicamente que todas las empresas alimentarias, deben disponer de un AUTOCONTROL basado el APPCC  (Análisis de los Peligros y Control de los Puntos Críticos) y la cocina central del Catering, la Industria fabricante de la pasta los propios comedores habrán recibido sus inspecciones y supuestas sanciones, en el momento oportuno.

Ha pasado casi un mes desde la explosión mediática por la escandalosa presencia de algunos gusanitos en la sopa servida en los comedores escolares de algunos colegios y aunque la Consejería de Educación da por cerrado el asunto con un supuesto y previsto expediente sancionador y parece ser ha dado firmeza al contrato con la empresa adjudicataria, aun persisten en los medios de comunicación opiniones críticas, presiones sobre propuestas de escasa -por no decir absurda- viabilidad sobre cambios drásticos en el servicio de comedor escolar y su sistema de adjudicación con manifestaciones amenazas judiciales y todo tipo de algarabías con sospecha -mucha sospecha- de motivación política, demagógica e interesada por grupos o sectores de dudosa representatividad real. De la observación de las noticias los grupos que mantienen la polémica abierta -supongo que hasta que se cansen- contra la Consejería de Educación -responsable política y técnica del servicio- son los sindicatos de clase y algunas AMPAS de colegios ya que no se ha observado en los medios la presencia de reclamaciones particulares concretas.

            Limitándonos exclusivamente al territorio de la Junta de Castilla y León, después de revisar la situación actual, vista alguna información disponible, la base legal existente,  los antecedentes del servicio de comedor escolar y así mismo las posibles expectativas sociales, políticas, técnicas y de viabilidad económica, todo ello desde un punto de vista lo más objetivo y sensato posible, se pueden plantear las siguientes consideraciones, por supuesto -como siempre debe ser- sujetas a mejor criterio.

Antecedentes del servicio de comedor escolar:

            Allá por el año 91, cuando el que esto escribe debía escolarizar a su hija, debió decidir el colegio al que inscribirla y después de analizar con su conyugue la situación familiar existente, las normas de los organismos públicos y que queríamos una educación integral para nuestro retoño -ya saben todos los padres queremos siempre que nuestros hijos sean mejor que nosotros- decidimos un colegio que además de la docencia académica incluyera servicio de transporte, comedor y diversas actividades extraescolares en las que el retoño pudiera demostrar o no aptitudes y aprendiera comportamientos. Ello nos llevo obligatoriamente a un colegio privado ya que los públicos, por entonces se limitaban a la docencia académica. Se da la circunstancia de que la gran mayoría de nuestros amigos -ellos y nosotros éramos y somos personas de clase trabajadora y normal- con similares características y condiciones pensaron y optaron igual. 

            Hoy, veinte años más tarde, prácticamente todos los colegios públicos disponen de transporte, servicio de comedor y actividades extraescolares ya que, parece ser, que lo que nosotros queríamos entonces para nuestros hijos también era una necesidad para la gran mayoría de los padres, sin embargo debe tenerse en cuenta una diferencia importante en la prestación de un servicio público y otro privado, el primero se basa casi estrictamente en normas con derechos y obligaciones y el segundo añade el factor oferta demanda. Esta última consideración sólo para entender el porqué la presente crisis de los gusanitos sólo afecta a los colegios públicos y no a los privados, a los que obviaremos en el resto de consideraciones o sólo lo haremos como referencia imprescindible.       

Base legal existente sobre el servicio de comedor público escolar

            Decreto20/2008, de 13 de marzo, por el que se regula el servicio público de comedor escolar en la Comunidad de Castilla y León. Buena norma, con muy buenos motivos de exposición, buena definición del servicio "actividad educativa y de alimentación de los alumnos", buenos procedimientos competencias y responsabilidades en general pero implicación solo voluntaria del personal docente y como consecuencia de ello -o más bien al sospechar que por su voluntariedad esa implicación sería muy escasa o no existiría descargar en el concesionario labores o actuaciones impropias. El tema de la financiación aunque descansa en los Presupuestos Generales de la Comunidad obliga al copago a ciertos alumnos.

            Orden EDU/693/2008, de 29 de abril, por la que se desarrolla el Decreto 20/2008. Como toda Orden, sin desviarse de la Ley se limita a concretar aspectos poco o nada desarrollados.  Llama la atención una excesiva proliferación en la exposición de obligaciones del concesionario, la mayoría obvias por existir otras sanitarias de mayor rango y mas completas para estos profesionales pero no dice nada de su calificación empresarial ni de recursos o experiencia mínima y respecto al cobro del servicio dice lo mismo pero no aclara exactamente quien cobra a los alumnos, si los recibos los gira directamente el concesionario a los usuarios y los ingresa en sus cuentas o si se giran por el Centro Escolar. Este último asunto es vital para conocer quién es el titular real del negocio -porque es un negocio puro y duro-  ya que si cobra el Centro Escolar, éste es el responsable de la ventura y le serían de aplicación las normas mercantiles contables y fiscales como a todo empresario. La Consejería puede legislar asuntos de su competencia pero no interferir con normas de muy superior rango. Por ejemplo, actualmente Sanidad quiere saber quién es el titular del servicio y en consecuencia el responsable último para supuestos casos de expediente sancionador o de clausura del servicio y los usuarios ante un caso de daños o lesiones a quien tienen que demandar. Se supone que el contrato firmado entre concesionario y Consejería lo acuerda, pero igual es mucho suponer ya que no se ha podido ver el contrato. La historia de los gusanitos no es un hecho grave sanitario puesto que nadie ha enfermado, pero si lo hubiera sido, ¿existiría responsabilidad patrimonial? puede que sí.

Consideraciones previas sobre los políticos con responsabilidad de gobierno:

            La sociedadles elije en elecciones democráticas regularmente y siempre hay candidatos voluntarios de sobra, que normalmente se agrupan por partidos políticos con afinidades ideológicas o de gobierno, por lo que:

– Se les supone voluntad de cumplir las necesidades de la sociedad, mejorarlas en lo posible y capacidad de gestión para la administración de los recursos disponibles. Sus procedimientos generan normas, presupuestos y liquidaciones.  

– Puesto que se presentan voluntariamente, se les supone conocimiento actual de la situación y necesidades de la sociedad y ciudadanos a los que representan y también de las previsiones a futuro.

– Cuentan con una estructura administrativa y de gestión profesional de recursos materiales y de personal humano denominado funcionarios, suficientemente cualificados para crear y usar las herramientas jurídicas y técnicas que necesiten, por lo que no se les exige titulación o experiencia alguna.

– Si fracasan o son ineptos para la representación que se les ha dado, los ciudadanos se han equivocado en la elección, han de sufrir las consecuencias y tomar nota. 

Sobre la necesidad del servicio de comedor escolar.

            Es una clara solicitud de los ciudadanos afectados por múltiples razones, siempre y cuando sea un servicio voluntario para las familias, al menos en la etapa de enseñanza obligatoria, se puede considerar una necesidad y la mayoría de los padres lo entiende así, por dos razones fundamentales.

– Es parte del proceso educativo para esa edad. Los niños aprenden modales ante la mesa, consumo de todo tipo de alimentos y respeto a las personas y a las cosas.

– Facilitan la vida laboral a todas las familias y en muchas situaciones, es la garantía de que al menos, ingieran una comida saludable y completa.

            Son razones suficientes para que en todos los colegios de exista comedor escolar y también para que todos los alumnos lo usen regular e indiscriminadamente, debiendo los padres presentar una justificación suficiente para que su hijo no se quede a comer.

La Implicación del profesorado:

Se sospecha que la gran mayoría del profesorado no se implica en este servicio y se desconocen las razones. Nadie discute que hoy la educación de los niños ha de ser lo más completa posible porque hay que formarlos para que sobrevivan como personas adultas en sociedad cuando sean adultos dentro de veinte años y si no se hace lo mejor posible tendrán muchas dificultades ellos y todos. Desconocemos como será la vida futura y si se parecerá o no a la actual pero si sabemos cómo ha sido hasta ahora y deberíamos tomas alguna nota.

Cuando algún profesor dice – y lo dicen muchos- que su función se limita a la docencia reglada y que los demás aspectos educativos corresponden a los padres y  algunas personas entienden que enseñar matemáticas, lengua o literatura es su exclusiva función, pero si observamos la realidad, ésta nos demuestra que tales materias, en la edad primaria, ni son las más importantes, ni las más necesarias en nuestro mundo, porque hay otras muchas como conocimientos del mundo, alimentación, solidaridad, tolerancia, creatividad, conducta social, etc. que –así lo creen muchas personas- son más necesarias a medio y largo plazo. El fracaso escolar y laboral de nuestros actuales jóvenes, significa que no se les ha preparado para que se ganen la vida y sobrevivan, sin embargo no se debate ni analiza y mucho menos se toman medidas y este análisis no corresponde en exclusiva a los políticos sino fundamentalmente a los sectores profesionales implicados.

Tanto en el Decreto 20/2008 como en la Orden de desarrollo se fomenta al profesorado -incluso con incentivos- la participación en el servicio de comedor escolar y la realidad es que en la mayoría de los colegios –por no decir todos- tiene que ser el Concesionario del servicio quien se asuma el cuidado y vigilancia en los comedores y los entretenimientos, evidentemente contratando personas ajenas sin cualificación alguna.

La implicación de las AMPAS y los representantes de padres y alumnos:

            Visto lo que hay por ahí y sin ánimo de molestar a nadie, se puede manifestar que -en general- los padres pasan de estas representaciones y escasean los candidatos, pero como hay que elegir a alguien -ya que padres y alumnos forman parte del Consejo Escolar-  abundan los menos aptos, los que tienen afán de protagonismo o los que tienen algún interés ideológico partidista.

            Éstas suelen estar dirigidas o gestionadas por las mismas personas durante mucho tiempo ya que no hay competencia por los puestos, con lo que el conocimiento de la materia, el debate sensato y la aportación de propuestas viables no se ve por ningún lado y en cambio si se ven manifestaciones reivindicativas con requerimientos absurdos que se desconoce que pretenden.

Las aportaciones de las asociaciones y de los representantes al servicio de comedor escolar brillan por su ausencia.

Considerando que la ingesta de alimentos es una necesidad de supervivencia básica para las personas y viendo que la ignorancia sobre este tema está cada vez más extendida entre la población, no sólo parece increíble que no se considere una formación interesante, sino que incluso no sea una reglada materia de estudio, pues ni se encuentra entre las alrededor de 15 asignaturas optativas ni nadie lo ha planteado.     

Los alimentos y el servicio:

            Recuerdo que al anterior Presidente del Gobierno, Sr. Zapatero, le criticaron en cierta ocasión que desconociera lo que valía un café.  A este gracioso hecho le podríamos atribuir dos sencillas explicaciones -entre otras-, la primera y la más maliciosa es que el ex presidente no haya pagado nunca ningún café y la segunda, que un simple café tiene un coste diferente dependiendo de qué café, cuando y donde se tome y él, que para esto era listo, no se atrevió a decir un precio para no ser criticado por unos u otros.

            Extrapolando el símil de café, hay que saber que, en la hostelería, -siendo todos los cafés de primera calidad y por supuesto autorizados- sus precios varían, aproximadamente, desde los 5€/kg hasta los 25€/Kg dependiendo de varios factores, que el café se puede servir solo o acompañado, que se puede tomar en barra o en mesa y que puede servirse en un establecimiento muy prestigioso o en nuestro bar del barrio de toda la vida. Con ello quiero decir que utilizando un criterio objetivo, un café puede costar 0,80€ y ser caro y otro 2,20€ y ser barato. Sin llegar a tanta exageración, con los alimentos -todos ellos- es exactamente igual y cualquiera, si quiere,  lo puede comprobar diariamente.

            Con una comida completa servida en mesa -caso de los comedores escolares- es el mismo caso, pero es más fácil de entender -si se quiere-. En general, los menús de día laboral de los restaurantes que elaboran diariamente varían desde los 10€ en los restaurantes normales hasta los 25€ en los prestigiosos. Si eliminamos los componentes de prestigio del lugar, atención personalizada, mantelería, cristalería y cubertería de lujo o uso de alimentos especiales o de fuera de temporada y nos centramos en lo normalito, con comida cocinada todos los días, el precio podría disminuir dependiendo del número de comensales, quiero decir que si para 10 niños comensales hemos de disponer de Cocinera y Ayudante y un cuidador, sólo el coste del menú sería enorme, sin embargo el mismo menú elaborado y servido para 150 niños -aunque hubiera algunos cuidadores mas, sería mucho más barato. Es evidente que el concesionario a quien se adjudique el servicio debe ganar con este trabajo y este hecho se ha de tener en cuenta si se pretende que alguien opte a la contratación.

            Parece ser que hasta el presente ejercicio, la contratación se hacía a nivel provincial y se solía adjudicar -previa licitación- a empresas o profesionales especializados en este servicio, con instalaciones y medios materiales y humanos radicados en la provincia y además conocedores de los pueblos y centros escolares, no habiendo habido problemas en general, sin embargo para el presente ejercicio se cambió el procedimiento y se realizó una licitación y contratación única y para toda la comunidad desde Valladolid, lo que indujo a empresas de mayor envergadura a acaparar la mayoría del negocio. Para más inri el pliego de condiciones estableció una puntuación del 50% al precio y otra del 10% a la presencia de personal con minusvalía en las cocinas centrales, el resultado es el esperado, el mejor postor, empresa grande asociada a asociación de minusválidos. Desconocemos lo que pinta cada empresa en la UTE SERUNIÓN-GRUPO LINCE ASPRONA, S.L.U. seleccionada, pero está claro que en la mayoría de los centros con pocos menús la comida llega envasada desde una cocina central en Málaga de la que es titular SERUNION. Es comida preparada y envasada -la denominada línea fría- para quince días. En los centros que cuentan con personal propio de la Junta, se les ha obligado a elaborar in situ, enviándoles las materias primas para la elaboración. 

            La empresa debe ganar dinero con este negocio -lo que es su obligación- por lo que parece ser que disminuye costes de fabricación y distribución en el caso de la línea fría, contabiliza cuidadosamente los alimentos y establece férreas condiciones en precio y plazos de pago a los proveedores. Estas condiciones de fabricación, distribución y adquisición de alimentos es posible, pero como en el ejemplo del café, obliga a consumir alimentos muy baratos, lo que para algunos parece contradecir la calificación “primera calidad“ que figura en el pliego de condiciones previo a la adjudicación.

            La llamada línea fría es una forma de producir, almacenar y servir alimentos considerada segura desde el punto de vista de la seguridad alimentaria, sin embargo la calidad organoléptica puede dejar mucho que desear, pero es el recurso barato.

Para abaratar los costes los alimentos -aun siendo de primera calidad y haber quien lo discute- se adquieren en grandes cantidades y se puede apretar a los proveedores en precio y con plazo muy aplazado, pero como estos no se chupan el dedo, ofertan y entregan lo más barato y además en muy grandes partidas.

La adjudicación:

            Al ser un contrato público ha debido hacerse siguiendo la normativa de Contratos del Estado: pliego de condiciones, anuncio, selección y contrato.

            En el supuesto Pliego de Condiciones, parece ser que se han establecido dos grupos, uno de criterios evaluables de forma automática y el otro de criterios no evaluables de forma automática, desconociéndose que significa la forma automática y no automática.

En el primer grupo, que parece el principal, se puntúa el precio del menú con 50 puntos, mejoras en la calidad y variedad de los menús con 15 puntos y presencia de personas discapacitadas en las cocinas centrales con 10 puntos. Considerando que lo que se licita es el servicio de comida escolar, llama la atención la ausencia de calificación o experiencia previa mínimas para poder licitar, el establecimiento de una cifra mínima para el precio del menú por debajo de la cual se considere baja temeraria, la valoración de la calidad  de alimentos y preparación cuando se parte de “primera calidad” y la presencia de trabajadores con discapacidad en las cocinas centrales.  

En el segundo grupo se valoran mejoras en la atención del alumnado con actividades educativas y de tiempo libre hasta 10 puntos, la estructura logística del servicio con 10 puntos y la existencia de departamento nutricional con 5 puntos. Como se desconoce si se aplican y como estos criterios no evaluables automáticamente, no es posible valorar su impacto en la selección. En todo caso llama la atención que se pueda puntuar a la empresa alimentaria por actividades educativas y de tiempo libre para los alumnos.

Parece que él o los autores del citado pliego de condiciones desconocen lo que se quiere contratar de acuerdo a los motivos del Decreto 20/2008, desconocen lo que vale la comida y qué significa “primera calidad” en los alimentos, se duda si han cumplido la Ley de contratos del estado y, en resumen, no tienen ideas claras de lo que quieren, porque ni siquiera el tema económico de la financiación del servicio tiene garantías de beneficiarse y cierto riesgo de empeorarse para la administración y sin observaciones para gratuito coste político y de credibilidad de los ciudadanos en la administración. 

Las reivindicaciones oportunistas:

            Según lo recogido por los medios, los organizadores de las protestas exigen al Consejero de Educación:

Resolución del contrato con la concesionaria SERUNION-GRUPO LOINCE ASPRONA, S.L.U. Por un lado, esta propuesta, no parece suficientemente justificada, lo más probable es, de resolverse unilateralmente el contrato, acarrease responsabilidad patrimonial a la Administración y por otro lado, que sería materialmente imposible evitar romper la solución de continuidad en el servicio.

2º.- Que Sanidad inspeccione los colegios. Propuesta procedente de la ignorancia, ya que sanidad lo viene haciendo ininterrumpidamente.  

3.- Que la comida se elabore en los centros con personal propio de la Consejería. Ya se viene elaborando, incluso con personal propio de la Consejería, pero sólo en los centros que por el número de servicios lo justifican. Actualmente la Consejería, por razones técnicas operativas, no esta cubriendo las vacantes de personal de cocina, esta sería una decisión política a tomar por quien corresponda.

           

            Como consecuencia del hecho de la presencia de gusanitos en la sopa servida en algunos colegios, varios políticos y portavoces de asociaciones, con o sin la organización de manifestaciones, han estado insistentemente exigiendo responsabilidades políticas, cese de la empresa adjudicataria, cambios en el sistema de elaboración y controles de sanidad, que de su lectura y observación se desprenden algunas dosis de ignorancia, demagogia  con sospecha de cierto interés en revolver para poder pescar en río revuelto, sin que ni el servicio de comedor escolar ni los pacientes ciudadanos obtengan otra cosa que dolor de cabeza.

El Picotazo del Ciudadano

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